Cómo llegué a la comunicación empática
23/03/2017
1

A raíz de la formación de Asesoras Continuum conocí la Comunicación No Violenta. Sólo escuché a Sabina Santana de “Cuentos y más” una vez. Era una clase extra que teníamos en la formación. Todo lo que iba diciendo, las reflexiones que proponía, las ideas, los matices… me llamaron tanto la atención que justo después de la clase hice una inmersión en esta filosofía que no había oído nombrar nunca, pero que, de forma muy intuitiba ya estaba llevando a cabo sin darme cuenta. 

Partiendo de la base que intento a criar a mis hijos en base al respeto, la Comunicación No violenta me aportaba un matiz sutil y diferente: la autoempatía. Ese pequeño detalle daba un giro interesante a la visión que tenía de los conflictos que se generan en las relaciones, en especial con mis hijos.

Todo lo que he ido descubriendo y aplicando en mi vida personal y profesional han dado y están dando muy buenos resultados… Así que voy a intentar hacer un resumen de los puntos más importantes de esta metodología y os animo a que sigáis investigando si os interesa.

La Comunicación No Violenta (CNV) fue desarrollada por el doctor en psicología clínica y educador Marshal B. Rosenberg, mediador reconocido en conflictos internacionales.

El proceso de la CNV se basa en la empatía y evita caer en la dicotomía del bien y del mal que tenemos tan arraigada en nuestra sociedad. Así pues en la CNV se evita emitir un juicio, así como avergonzar, criticar, culpabilizar o exigir a ninguna de las partes.

Si bien la CNV puede aplicarse en cualquier tipo conflicto, me centraré en la relación entre padres e hijos.

 

Antes de pensar en poner en práctica los principios de la CNV

Cuando planteamos la comunicación empática en la relación a nuestros hijos Marshall nos invita a hacernos dos preguntas: ¿qué quiero que haga mi hijo? Y ¿qué razones quiero que tenga mi hijo para hacerlo?

La mayoría de los padres nos preocupamos por educar a nuestros hijos de la mejor manera posible. Queremos que sean responsables, autónomos, empáticos… Y en la mayoría de casos no queremos que nuestros hijos hagan las cosas por miedo, vergüenza, deseo de premio… sino porqué las consideran necesarias o que aportan algún tipo de beneficio.

Se trata de establecer un diálogo respetuoso con nuestros hijos que permita llegar a acuerdos que satisfagan las necesidades de ambas partes. Para ello es importante considerar la escucha empática y la expresión honesta como los dos pilares sobre los que se estructura el proceso de la CNV. Este proceso consiste en cuatro fases

  • Observar actos concretos que afectar nuestro bienestar.
  • Conectar con los sentimientos que nos provocan esos actos
  • Averiguar cuáles son las necesidades que originan esos sentimientos
  • Qué pedimos para mejorar nuestro bienestar.

Estas cuatro fases deben ir en dos direcciones. Una sería hacia nosotros mismos, en la que entraría la autoempatía: observo, siento, averiguo qué necesito y qué pido. Otra sería hacia nuestros hijos: qué observas, sientes y necesitas y qué pides para satisfacer tus necesidades. Tener en cuenta esa doble direccionalidad de la comunicación implica comunicacion_eficazconectar con la otra persona, lo que conlleva a querer satisfacer las necesidades de ambos.

Siguiendo el proceso que he explicado antes, se establecen 3 fases que nos permiten establecer esa conexión.

Ofrecer empatía: averiguar cómo se siente, cuáles son sus necesidades sin juzgar y partiendo de la observación de unas acciones.
Expresar nuestras observaciones, sentimientos, necesidades y peticiones: expresarnos partiendo de que somos nosotros los que sentimos, necesitamos y pedimos.
Conectar con la autoempatía: durante el proceso de comunicación es importante ir conectando con nuestros sentimientos y necesidades así como tomarnos el tiempo necesario para hacerlo antes de reaccionar y elegir una estrategia.

Es muy probable que en un proceso de comunicación con nuestros hijos, después de haber hecho una petición obtengamos un NO rotundo. Un no siempre es un Sí a otra cosa. Averiguar de qué se trata nos permitirá volver a conectar con nuestros hijos y nos permitirá continuar el diálogo. Pero también hay que ser conscientes que a veces, nuestras peticiones como padres intentan ir en una única dirección y es posible que nuestros hijos lo vivan como una imposición alejándonos de la conexión tan necesaria en la CNV.

Esto ha sido solamente una pincelada de lo que es la Comunicación No Violenta. Os animo a que sigáis leyendo y compartáis vuestras opiniones y experiencias. La mayoría de nosotros no hemos sido educados para comunicarnos en base a la empatía, y eso todavía la hace más interesante.

 

Si necesitas recursos para gestionar los conflictos con tu hijo o hija de una manera respetuosa pero sin perder de vista tus necesiades te estamos esperando.

Curso “Empatía y Comunicación”

Deja un comentario

*

1 comment

  1. […] maravillosos cursos que da!! Aquí os dejo también un artículo en el que explica como llegó a la CNV. Bueno bien, pues con estas herramientas podemos gestionar todos los conflictos que se nos pongan […]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, cosideramos que acepta sus uso. more information

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close